- ¿por qué un monstruo, hijo?
- porque siendo un monstruo, podré hacer todo lo que no me dejas y lo que no me dejarás hacer hasta que llegue a ser grande.
Cuando yo llegué a la adolescencia, estaba de moda vestirse de negro, peinarse como palmera (palmera negra) y sentirse, como cualquier adolescente, fuera de la sociedad: lejos de la gente, diferente. Creo que ahora hay una tribu urbana similar, pero la desconozco, así que no haré comparaciones sin bases (por única vez, para variar).
El caso es que en ese entonces había un cierto amor por los vampiros (más si uno se vestía como palmera negra). Si pudiera regresar en el tiempo e hiciera una encuesta, la gente que quería volverse monstruo en ese entonces, hubiera querido ser un vampiro. ¿Por qué vampiro? bueno, si analizamos un poco a estos seres, veremos que son físicamente iguales a los humanos, incluso mejores porque han logrado congelar el tiempo en sus cuerpos y serán jóvenes por siempre (que una característica buena, porque yo a veces creo que mi espejo no es mío, sino que refleja a otro, más gordo, calvo y feo) pero ser inmortales también los aleja de la sociedad: nunca pueden estar con alguien porque, a la larga presenciarán su decadencia y muerte.
¿Cuál es su característica monstruosa? La dieta. Se han alejado tanto de los humanos, que pueden reducir la humanidad a una multitud de generadores de tacos de moronga. Ver a la humanidad como comida y no como la complejidad que un humano implica, los difrencia y los aisla: los vampiros están tan solos como se siente un adolescente y disfrutan al sufrir su soledad.
Por suerte, los vampiros han pasado de moda.
Otro monstruo que nunca fue tan hittero como el vampiro, pero creo interesante, es el Hombre-lobo o el personaje de historietas, serie de televisión y películas: Hulk.
En algún momento, sin poder controlarlo, se transforma físicamente en una bestia que rompe, destruye, mata. Sea la influencia de la luna o simplemente porque lo hicieron enojar, toda la furia reprimida sale de pronto, se olvida de esa parte consciente que lo tiene guardado en la vida cotidiana y hace lo que quiere (que, por lo general es masacrar todo lo que se le pone enfrente)
De niño quedé muy impresionado con una película que se llama “hombre lobo americano en londres”. Una película que se tambalea entre el horror, película de amor y un absurdo. En esa película aparece el fantasma del mejor amigo del protagonista-hombre-lobo pidiéndole que se suicide antes de que mate a más inocentes. Ese fantasma se vuelve la consciencia que atormenta al protagonista porque lo que hace, al liberar a esa bestia, está mal. Hulk tenía ese Pepe Grillo integrado y en la serie, cuando descubría que de sus jeans sólo quedaba un short digno sólo para la Daisy de los Dukes de Hazzard, se daba cuenta de que no podía seguir ahí y se iba a otro pueblo, a tratar de comenzar una nueva vida, con nuevas camisas y la esperanza de dejar de ser libre.
miserable monstruo, peor aún que el anterior.
Ahora veo que se han puesto de moda los Zombis. Cada año, en muchas ciudades de todo el mundo salen a las calles hordas de personas que van disfrazadas de zombis, hacen una especie de carnaval / marcha y van por ahí, disfrutándolo ¿por qué es esto?
Yo sufro de demofobia y cada vez que veo una multitud en un estadio, coreando canciones para su equipo favorito y portándose como animales salvajes: rompiendo el estadio (o lo que esté fuera de él), gritando, golpeando, agrediendo, … creo ver una toma de cualquier película de George A. Romero. No creo equivocarme en esta comparación: los zombis y las turbas furiosas padecen de lo mismo: la falta de una consciencia individual. ¿Cuál es la característica de cualquier zombi? que no tiene voluntad propia. En churrazos antiguos, los zombis eran comandados por algún genio maligno, ahora (sea por enfermedad, influencia extraterrestre o simplemente porque se levantan los muertos sin razón alguna) sólo van y rompen y matan y convierten a los humanos en otros zombis.
El zombi, sin posibilidad de curarse de su estado, nunca sentirá culpa por los destrozos que hizo (a diferencia de Hulk) y tampoco se sentirá solo: primero, porque no le importa, no tiene manera de darse cuenta de esas nimiedades; y segundo, siempre hay más zombis regados por ahí: si muerde a alguien, tendrá a alguien que lo acompañe.
Bueno, esa es la parte del zombi, por el lado del humano que se enfrenta al zombi, no hay manera de dialogar. En exterminio (28 days later) tienen a uno encadenado para estudiarlo y llegan a la conclusión de que no tiene remedio.
Al principio de la película uno de los personajes cuenta cómo vio a su hermana volverse “infectada”. El zombi es un monstruo que se parece a algo que conocíamos antes, en apariencia es humano, pero en realidad es un monstruo, cosa que es más horrible que ver a una botarga de cuatro metros, porque parece ser alguien familiar, incluso puede ser alguien a quien le tuvimos cariño, pero que, además de la apariencia, no queda nada más de esa persona.
¿cuál es la manera de lidiar con ellos? matarlos. El humano normal, el sano, debe matar a otro, al enfermo, porque no hay alternativa. Eso, me parece, que es otro atractivo que tienen los zombis. No hay manera de arreglar a esta bestia, debemos terminar con ella. En las películas de zombis, matar a un ser humano por fin es aceptado. A los otros monstruos no, puedes hablar con el vampiro darketo y convencerlo de que desayune animales; puedes dialogar con el hombre lobo cuando es hombre y ponerlo en una jaula cada lunación, … El zombi debe matarse, no más.
Es decir, el zombi es una maravilla para ambas partes: el zombi como personaje se la pasa bien, es este ser librado de todo tapujo social y puede hacer lo que quiera (si tuviera líbido, seguro se la pasaría cogiendo); y el humano puede matarlo sin sentir remordimiento.
y entonces ¿será que los que apoyan la pena de muerte, en el fondo, creen que nuestro mundo es tan simple como una película de zombis?

